Maria Carolina Baulo
Hablar de arte es parte de mi trabajo y una pasión de toda la vida. Hablar, hacer, entender el arte es una tarea pendiente a cada momento. Porque los años me han enseñado que cuanto más me vinculo con la idea de qué es el arte, más dudas y cuestionamientos aparecen en mi cabeza y eso me invita a seguir investigando, leer todo cuanto pueda al respecto, mirar y escuchar mucho y opinar con respeto y reservas. Algo de lo que no tengo dudas es de que vivir rodeada de arte me hace una mejor persona, la calidad de mi vida mejora, mi estado de ánimo se aplaca y me hace feliz.
El arte, cualquiera sea la definición que se le quiera dar, nos cuenta la historia de un universo, un estado de situación, un aquí y ahora en el tiempo que no puede romper lazos con el contexto socio-cultural que lo rodea. Estudiar la Historia del Arte con mayúsculas es estudiar la vida de los pueblos, los pensamientos de la gente, el latir de un momento histórico donde las obras aparecen como testigos y ecos- aun cuando no pretendan serlo- de un manifestarse social que los trasciende. Y en los tiempos que me tocan vivir, elijo estar cerca y humildemente poder dar cuenta desde un solo punto de vista, el mío, de lo que el arte tiene para decirnos.
